Eduardo Mendez

1948 - 2026

A su memoria y a la de nosotros también

D.Mendez

 

El patriarca se nos fue y estamos jodidos. El golpe inicial fue de esos que te roban la respiración,  vienen en oleadas e hinchan los ojos.  Ese domingo perdi el uso de las palabras. Algo notable ya que por lo general hablo hasta por los codos. Escribí lo impensable no importa que sabíamos que venía, en mensajes de texto como si lo dijera por escrito podía borrarlo para que no fuese verdad o para algún día poder creérmelo. Otro instante de las dos cosas siendo verdad al mismo tiempo,¿no? En respuesta a mi misiva, vino una familia amiga aunque le expliqué a la jefa que quería estar sola, “como así maestra ya salimos para allá,” bien paisa-like.

 

 

 

Al otro día me atreví a poner musiquita tentando al destino pero como no. La música es inseparable de la memoria del viejo. Él y su hermano menor del alma siempre fueron melómanos. Aparentemente eso se hereda o algo porque bueno allí tienen a los dos descendientes indirectos del tío. Al resto de nosotros nos llegaron otros dones de parte de él y las abuelas por lo visto. Que cosa tan increíble ver a los antepasados en un gesto,forma de caminar,como ponemos la cabeza sobre la mano mientras sentado esperando, la misma impaciencia (bien azaroso era),  una preferencia, como se para igualitico al papá, a la mamá, a la abuela.

 

 

 

Me acuerdo de estar leyendo un Atlas y haciéndole preguntas sobre la geografía cuando tenía que se 6 o 7 años; muchísimos ejemplos de helados, cumpleanos y navidades, llevadas a la escuela, conversaciones por teléfono, la sinnúmero de veces que llegue de sorpresa a la casa o a Ilu- Recuerdos, de haberle traído mariachis cuando cumplio los 60 con la complicidad de la familia entera claro está, discoteca en la cocina en los ángeles con una grabadora; de un día en que nos sentamos todos a la mesa a conversar sobre cómo se habría de llamar la discoteca, conversación en la cual se decidió que se llamaría Ilusiones y que su canción sería del mismo nombre por la orquesta Los Niches que quede claro (como a mi no me quedó) que no es  El Grupo Niche. 

 

No me sorprende que haya resultado difícil encontrar una foto de él solo. Para empezar, no era hincha de las fotos. Por lo tanto, como lo muestra la evidencia visual, cuando sale en una foto está con alguien más. La mayoría del tiempo va a ser mi mamá. Mis padres estuvieron juntos ¿unos 46 años? En la mayoría de las fotos que tengo de él está con mi mama reflejando la constancia de esa unión. 

 

 

 

 Era muy apegado mi papá a su gente en su forma gruñona que tenía a veces. Cómo, es que ¿no vamos a mencionar el famoso genio de Don Eduardo? Pues yo sí. Allí está. Mencionado quedó. Todos los que lo conocimos sabemos perfectamente a qué me refiero. Pero como la mayoría de las cosas las personas tienen matices, y él no es una excepción en este respecto. Del otro lado de dicha ecuación  había un corazón enorme; los ejemplos abundan de bondad, de generosidad y amor sin mesura. 

 

 

 

“Pero no seamos pendejos,” diría el viejo luego de leer estas palabras. A él no le gustaban esta clase de guevonadas. Él mostraba afecto dando, regalando: las botadas de corriente que dio por años sobre años por problemas  ajenos, la camisa que tenía puesta.   Hace años llegué de sorpresa a la casa.  Le comenté así de paso que yo no tenía camisa de Ilusiones aun, se quito la que tenía puesta  y me la dio. 

 

 

 

No cabe su vida en unas simples hojas con tan pocas palabras, no captan el vacío que se siente y se supone un día se aprenderá a llevar. Ese día no es ni será hoy. Nunca, jamás pensé que me haría tanta falta el mal genio de mi papá.